Bailando…

Qué pasa cuando te paras un minuto a observar cómo unas parejas (y algún despistado) se ponen a bailar en mitad de una plaza una música pegadiza.

 

Que te saca a bailar una señora con el rostro tapado (cosas de la contaminación) y te provoca hacer un poco el ridículo por la ignorancia del susodicho baile.

Al final, acabas integrado en una danza mágica de sesentones que no se quedan en casa aburridos a ver la tertulia frente a la televisión.

Si os queréis echar las risas, a costa mía, ver cómo un pato bailaría mejor que yo en el siguiente vídeo.

… me paso el día bailando

 

La residencia

Bueno, ante la demanda de más fotos, más información, sobre la vida por aquí, les enseño donde vivo.

International Students’ Cottage 留 学生 公 寓 Liú xuéshēng gōng yù Estudiantes Extranjeros Residencia

En la actualidad están viviendo en la residencia estudiantes (algunos poco tocan los libros) de Corea del Sur, Mongolia, Japón, Ghana, Uganda, Nigeria, Sudáfrica y poco más.

Las banderitas creo que sobran…

Los acabados chinos son perfectos, le ponen mucho esmero al remate final

Deporte nacional, ping pong y vicio en alguna hora muerta

Cocina común

Gimnasio-sauna, no sólo va a ser ejercitar la mente

Salón-hall de entrada, lugar de encuentro

Sin llegar a ser nada del otro mundo, la residencia es un lugar tranquilo para vivir. Bueno, bonito y barato. Y ya si hacemos la comparación con las residencia de los nativos pues es un hotel de 4 estrellas. Los chinos comparten con otros siete más, no tienen baños propios (ni wc ni duchas, a 10 min de sus habitaciones) en pisos bastantes pequeños, eso sí, por el módico precio de 1000 RMB al año (120 euros).

Además hay un bar=cafetería-restaurante, una habitación comedor, una lavandería y una sala de estudio.

Estar atentos, más entradas a lo largo de la semana.

 

Comida. I ¿Que no comer? Pescado

Si me preguntaran qué es lo que llevo peor de este país, contestaría, sin lugar a dudas, la comida.

Primer capítulo, de lo que preveo, un gran panel de experiencias relativo al tema culinario, incluyendo en éste: alimentos, comedores universitarios, restaurantes, mercados y anécdotas.

Al redactar esta entrada sólo me vienen imágenes y sabores a la cabeza: salmón, sardinas, pescadilla, dorada, boquerones, merluza, …

Estoy muy cerca de las seis semanas de estancia y aún no probé bocado de pescado.

Las razones, aquí se las muestro.

Algas conservadas en un higiénico líquido

Sin probar las almejas chinas

Mucha bicicleta y motos en el mercado. También pasan coches y hasta todoterrenos

Juntos saben mejor

y ésto qué será

¿Un manjar gallego? No, marisco chino

Repisoteada alfombra. cara de pocos amigos, baños múltiples

Rico baño de algas marinas

Guantes, ante todo, higiene

Método para dispersar moscas y mosquitos

Conclusión, no se me ocurre comprar pescado o marisco, no sé que garantías puede haber sobre la frescura de éste, pero lo que sí sé son las “excelentes” condiciones de conservación.